Wifredo Lam fue maestro del arte
figurativo responsable de introducir la fuerza expresiva de las
tradiciones afro-caribeñas a la pintura moderna. La
fascinación de Lam por el vudú, los estados
hipnóticos y los rituales de transfiguración
espiritual añaden una nueva dimensión poética a
la iconografía del surrealismo.