Julio Valdez tuvo su primera
exposición museogáfica a los diecinueve años.
Entre sus muchos premios, ha recibido cofraternidades del taller de
grabado de Robert Blackburn, Nueva York, y del Studio Museum en
Harlem, donde fue seleccionado como artista residente, 1997-98. El
trabajo de Valdez evoca sus raíces afro-caribeñas y su
vida cosmopolita en la ciudad de Nueva York. Sus obras hacen
referencia a sus recuerdos de niñez en el Caribe al igual que
a problemas contemporáneos de desplazamiento e identidad
cultural. Cual sea su sujeto, sus obras logran una dimensión
poética y permanecen consistentemente en el proceso de
exploración de los materiales con que crea.